Se cumplen 139 años del inicio de las clases en el Instituto Superior  de Agronomía y Veterinaria en nuestro país. Una carrera inicialmente pensada para el mejoramiento productivo y sanitario de nuestros rodeos pero que con los años ha ido creciendo en incumbencias.

Es así como, desde aquella casa de estudios ubicada en la localidad de Lavallol, en la provincia de Buenos Aires, se trasladó a lo que hoy conocemos como la Facultad de Veterinaria y Agronomía de la Universidad Nacional de La Plata a medida que fue creciendo y convocando cada vez a más estudiantes. Actualmente son alrededor de 20 las Facultades o Escuelas de Veterinaria en nuestro país.

Previo a la creación de esta Escuela, los profesionales encargados de la sanidad animal obtenían sus títulos en universidades extranjeras.

Hoy, nuestra profesión abarca diferentes, y muy importantes, ramas y especialidades. Desde aquella tarea inicial y fundamental como el cuidado de la sanidad de los rodeos, la carrera de Ciencias Veterinarias ha ido adoptando e incorporando nuevas disciplinas.

Consecuencia del rol e importancia que tienen los animales de compañía en un hogar son miles los profesionales que se dedican no solo a la clínica de pequeños animales sino que buscan especializarse dentro de esta disciplina, y es así como hoy encontramos especialistas en cirugía, cardiología,  dermatología, como también especialistas en diagnóstico, entre otras. El desarrollo de la medicina humana arrastra el desarrollo de la medicina veterinaria, sin dudas, y la demanda de mayor calidad de atención genera el esfuerzo de quienes ejercen la misma para seguir capacitándose día a día. A su vez, cada profesional que atiende la salud de un animal de compañía está atendiendo a la salud de quienes conviven con ese paciente ya que la prevención, detección y tratamientos contra las diferentes zoonosis son tareas fundamentales para lograr una salud de toda la población.

El desarrollo de las actividades pecuarias ha provocado que las ciencias veterinarias deban contar con profesionales cada vez más capacitados y atentos a las innovaciones en los sistemas productivos, planes sanitarios y tratamientos.

Son profesionales de las ciencias veterinarias quienes nos garantizan la inocuidad de los alimentos de origen animal, desde la fiscalización de los tratamientos recibidos en los establecimientos hasta la góndola de un mercado donde se debe resguardar la salubridad de los alimentos que llegan a los consumidores.

También, en el desarrollo de los planes, campañas y programas sanitarios dentro de los Ministerios de Salud en las diferentes provincias de nuestro país, son veterinarias y veterinarios quienes trabajan permanentemente por la Salud Pública.

Nuestra fauna requiere cada vez más de profesionales capacitados y entrenados para protegerlos y tratarlos cuando sea necesario. Colegas especializados trabajan junto con biólogos en el desarrollo de programas de conservación e investigación.

Por supuesto que el origen de la Veterinaria mundial, el cuidado de los equinos, también requiere de profesionales capacitados en el cuidado, en el entrenamiento, en la alimentación, prevención de enfermedades, diagnóstico y tratamiento de los equinos de trabajo, deportivos o de compañía.

Cada vez son más los profesionales que comienzan a trabajar en el bienestar animal en los sistemas productivos y la demanda en ese punto es cada vez mayor y es algo en lo que todos, independientemente del rol que cumplamos dentro de la profesión, debemos incorporar.

Para formar profesionales en todo el país, se necesita de colegas ejerciendo su rol como docentes y formadores de futuros profesionales y de especialistas por lo que el rol en docencia es fundamental donde junto con la evidencia científica se transmita la experiencia en el ejercicio formando profesionales comprometidos con las Ciencias Veterinarias y, por supuesto, con la Salud Pública de nuestro país.

Muy feliz día, colegas!!!!!!